El sufrimiento paga al final

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No es fácil enfrentarse al sufrimiento. Tampoco es políticamente correcto sentirse mal abiertamente en sociedad. Intenta contar todo lo mal que lo estás pasando a personas que te piden “¿Qué tal estas?” y, es bastante seguro que o bien se den la vuelta o intenten convencerte (o convencerse a ell@s mis@s) que todo irá bien. Recuerdo ser testigo de una conversación en la cual una persona contaba que tenía que tomar relajantes para poder dormir con lo mal que lo estaba pasando con un cambio en su vida y, tener a algún@s intentando convencerla de lo excitante que era este momento de su vida. Y aquí existe un vínculo directo con la religión: para la mayoría de nuestras sociedades occidentales, el dolor esta o subestimado o escondido.

Sé que tenemos que adaptarnos rápidamente, sé que es mejor centrarse sobre el futuro y reconstruirnos de forma ágil para poder enfrentarnos a la vida…y también, creo que sufrir es una gran fuerza.

Entonces, porque deberíamos escondernos del sufrimiento?

Estoy convencida que sufrir nos hace más ricos, nos permite entender realmente los demás e ir más allá hacia destapar nuestro verdadero potencial. Puede sonar violento para los que estáis leyendo este post y ahora mismo, sufriendo muchísimo.

Yo también he sufrido, sobre todo siendo testigo del gran sufrimiento de seres queridos…seguramente, he sufrido menos que otros pero con esta experiencia, tengo un agujero negro en mí, que constantemente intento transformar en un motor..

Y seguramente es por esto, que me toca tanto esta citación: “La Herida es el lugar donde entra la Luz en ti” Rumi.

Cualquier sea el dolor, tenemos que enfrentarnos a él y, esto toma su tiempo.

No huyes de ti, el sufrimiento siempre encontrara su vía hacia ti y a veces, vuelve incluso más fuerte..

Haz este dolor tuyo, parte de ti, porque creo que es la manera de conectar con los demás. No hay vergüenza a sufrir, es una oportunidad. Nunca más serás insípido.

Creo también que es importante elegir bien las personas con quienes compartir este sufrimiento. No todo el mundo puede gestionarlo. A veces, es nuestra oportunidad para empezar a trabajar sobre un@ mism@.

Aceptar y curar nuestro dolor es el primer paso hacia la libertad y la realización.

En resumen, creo que en la mayoría de los casos, enfrentarse a momentos de sufrimiento trae beneficios porque nos puede permitir ser:

–       Más humildes hacia la vida en general

–       Más empáticos: ser capaz de sentir compasión por otras personas atravesando situaciones parecidas y así mismo, conectar rápidamente y de forma autentica con ell@s.

–       Más receptivos a nuestro entorno, disfrutando de cada instante positivo de la vida,

–       Más fuertes

–       Más realizad@s

Quiero dedicar este post a 3 personas muy importantes para mí y que están sufriendo en este momento: para mí querido J, que quiero tanto, para mi amiga P. todo un ejemplo de empatía y, por supuesto, mi linda O, que lucha tan bien. Cuidad de vuestra luz, querid@s!

benedetti

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